!-- All In One SEO Pack 2014 Start --> Día 2: Granada - Los viajes de W

martes, 9 de junio de 2015

Día 2: Granada

Hoy nos despertamos ya en Granada, pero sin mucha prisa (que estamos de vacaciones...).
Me vais a perdonar pero el desayuno va a ser poco granadino…es que encontré un Dunkin Donuts y como por mi tierra no lo hay…se me antojó. Si os gusta pecar con estos dulces de vez en cuando nos salieron 4 donuts rellenos y dos cafés con hielo por 7€ pero hay “menús” de café y donut desde 1,60€



Al salir vimos que habían colocado carritos por toda la ciudad en los que te enseñan a distinguir los diferentes aceites de esta estupenda tierra. En ellos estaban las cuatro variedades (Picual, Hojiblanca, Cornicabra y Arbequina ) y te daban trozos de pan para que untases y lo degustases. Además te regalaban un folletito explicándote los usos y diferencias y con alguna receta para chuparse los dedos, a ver si las pongo en práctica cuando llegue… Nos pareció una buena forma de promocionar el producto y la zona.








Taberna del jamón
Como teníamos que volver al hotel a por unas cosas, pasamos por una tienda de corte de jamón a cuchillo y otras delicatesen que ya habíamos echado el ojo el día anterior. Se llama la Taberna del Jamón y sus dependientas fueron muy agradables. Tenéis jamón al corte desde 3,50€/100gr (depende que jamón queráis) y otras cosas como embutido envasado, aceite, espárragos e incluso pulguitas de jamón (bocadillos pequeños) para comer en el momento que no salían muy caros. ¡El jamón estaba de 10!








A la hora de comer nos fuimos por la zona de la catedral donde encontramos el restaurante “El Deseo” (http://restauranteeldeseo.com/ ) que nos decidimos a sentarnos porque el chico era muy convincente. Nos pusieron una carne guisada con una salsa andaluza que estaba riquísimo, nos salió la tapa y la caña a 2€. Pudimos ver unas pizzas que estaban comiendo otra pareja cerca de nosotros y tenían muy buena pinta, aunque no las probamos.

Después nos fuimos hacia la calle Elvira, que por esa zona tenéis una gran cantidad de bares de los de toda la vida con unas “tapazas” buenísimas. Encontramos (bueno nos encontró la chica a nosotros) un bar un poco alternativo en el que podías escoger la tapa que querías, había hamburguesas, pescaito, cazón con ali-oli, tosta de hummus,etc… nosotros nos decidimos por las dos últimas, bueno ni que deciros que muy bien, la tosta de hummus me sorprendió gratamente.

Por último fuimos a la Antigualla (que tiene 2 ó 3 bares más), porque vimos que lo recomendaban en varios sitios. El local está decorado como un castillo antiguo, muy pintoresco. Nos pusieron un plato con dos beagels de jamón, creo recordar y patatas…vamos una comida en toda regla, y aquí yo ya tomé Coca cola (necesitaba un respiro) y nos cobró igual por la caña que por la Coca cola (que está bien saberlo, porque no a todos os gusta el alcohol…)

Una vez llenos, casi rodando empezamos a pasear (con bastante calor) y encontramos la calle de las teterías. Una calle muy empinada pero con un encanto especial. En ella podéis encontrar decenas de teterías, en las que os ofrecen té por unos 2,50€ e incluso en algunos también os dan una tapa. Hay tiendas y buen ambiente. La calle es totalmente segura y os recomiendo, al menos, que la echéis un vistazo. Eso sí, si solo vais a pasear sin entrar a ningún lado, si podéis evitar la hora de calor, la disfrutaréis más. La verdad es que yo estuve buscando por allí algún lugar para comprar henna para tatuajes, pero no pude localizarlo. Si alguien sabe de algún sitio se lo agradeceré para cuando vuelva a bajar.

Vistas desde el mirador de San Nicolás
Después de subir un ratuco, acabamos en la parte alta del Albaycín. Llegamos a la plaza San Miguel donde podéis reponer fuerzas y beber agua fría en la fuente. Si camináis hacia la derecha, encontraréis un lugar mágico al que nos recomendaron ir (y nosotros se lo recomendamos a todo el mundo). Es el mirador de San Nicolás. Aquí también podéis subir en autobús, ya que el C1 recorre todo el Albaycín. Desde este mirador, tenéis unas vistas perfectas de la Alhambra con Sierra Nevada detrás. Además tenéis unos cuantos vendedores ambulantes y gente cantando “gitanadas” que hacen todavía el ambiente más típico. Aunque no me animé a comprar nada, porque estaba muerta de calor, tenían una bistuería artesanal muy bonita, que os recomiendo que veáis. Por la zona también tenéis bares y lugares de tapas, aunque desconozco el precio. Y hay una fuente de agua potable para refrescaros. Podréis estar horas mirando ese paisaje, porque de verdad que te deja sin palabras. En la misma plaza, también tenéis la iglesia de San Nicolás, que en la actualidad está por dentro en obras ya que han encontrado un antiguo cementerio romano. También podréis subir a su campanario por una donación de 2€.

Baños del Nogal

Como ya habíamos estado mucho rato, e íbamos a volver después fuimos bajando, callejeando por todas las callejuelas, preciosas. Al final dimos con un paseo que bordea el río y que después de andarlo un poco, vimos que era la ruta que te marca el ayuntamiento para conocer diferentes monumentos de la ciudad. Os iréis encontrando carteles que os indican qué es cada cosa. Nosotros llegamos a los Baños del Nogal, que tienen una antigüedad de más de 1000 años, y que de momento, es gratuita su visita. En todo el camino dispondréis de tiendas y bares para esparciros. En todo ese trayecto hay el mismo autobús que sube al Mirador de San Nicolás, el C1 y es el que aprovechamos para subir a ver la puesta de sol. La verdad es que, aunque se agradece ver esas vistas sin tanto calor, a la hora de la puesta de sol esta lleno de gente y cuesta encontrar un hueco. Así que yo solo os recomiendo subir a esas horas si vais a tomar algo en las cafeterías de debajo del mirador, que tienen terraza y lo podéis ver sentados y descansados.

Después fuimos a cenar, que ya tocaba. Bajamos hasta la zona de la calle Elvira a tomar cañas y sus tapitas. Fuimos al mismo sitio que el día anterior, y nos pusieron unos beagels de lomo con tomate y patatas fritas muy ricos. Tomamos también en un bar que esta enfrente, el Nuevo Mundo otra caña y nos pusieron una tapa de pollo con champiñones y patatas que salió también a 2€.
Para terminar el día volviendo al hotel, encontramos una heladería pequeñita, que se llama Fiordigelato, en la acera del casino y que me pude comer un conito pequeño de helado por 1,10€. Estaba muy cremoso y lo agradecí para refrescarme un poco.

Y esto es todo por hoy, nos vamos mentalizando de que hay que despedirse de Granada…

No hay comentarios:

Publicar un comentario